🎰 Ruleta de Castigos
La Ruleta de Castigos te da un reto pequeño y aleatorio cada vez que pulsas el botón. Sin cartas que barajar y sin reglas que memorizar: pulsas y lo haces.
Cómo funciona la ruleta
Solo hay un botón. Lo pulsas, sale un castigo al azar y quien lo haya sacado lo cumple ahí mismo. No hay puntuación, no hay ganador y no hay turnos obligatorios: podéis pasaros el teléfono en círculo, usarla solo cuando alguien pierda en otro juego o dejarla en el centro de la mesa para cuando el ambiente se apague. Los ochenta castigos están escritos para resolverse en menos de un minuto, así que la partida nunca se atasca.
Cuándo viene bien
La ruleta encaja como complemento de casi cualquier cosa: sirve de castigo para el verdad o reto, para el yo nunca nunca, para el quién es más probable o para una partida de cartas normal y corriente. También funciona sola, como rompehielos, cuando un grupo se acaba de conocer y a nadie se le ocurre por dónde empezar. Es de esos juegos de fiesta que puedes sacar en una cena, en un cumpleaños, en un viaje largo o en una tarde de lluvia en casa.
Retos suaves, siempre con opción de pasar
Ninguno de los retos es humillante ni arriesgado: beber un sorbo de agua, bailar diez segundos, contar un secreto inofensivo, hacer una imitación rápida o pasar turno. Si alguno no encaja con vuestro grupo, se vuelve a pulsar el botón y aparece otro al instante, y cualquiera puede negarse sin dar explicaciones. Como todos los juegos en grupo de esta web, es gratis, sin registro y se puede jugar en línea desde el navegador del móvil.