❓ Las 20 preguntas
Ochenta cartas para jugar a las 20 preguntas. Una persona saca una carta y la guarda en secreto; el resto tiene veinte preguntas de sí o no para adivinarlo.
Cómo se juega a las 20 preguntas
Un jugador saca una carta y la lee en silencio. Esa carta es la categoría —un electrodoméstico de cocina, una película de los ochenta, un animal que vive bajo tierra— y quien la tiene elige algo concreto dentro de ella y se lo guarda en la cabeza. Los demás preguntan por turnos, pero solo pueden hacer preguntas que se respondan con sí o con no. ¿Es más grande que un microondas? ¿Está en casi todas las casas? ¿Necesita electricidad? Después de veinte preguntas, el grupo tiene que arriesgarse y decir su respuesta.
Por qué ayudan las cartas
La versión de toda la vida se cae en cuanto alguien se queda en blanco y elige algo imposible, o algo tan vago que ninguna pregunta lo acota. Dar una categoría resuelve las dos cosas: quien piensa tiene una idea al instante y quien adivina empieza con un punto de apoyo en vez de una pared en blanco. Además las rondas quedan cortas, y eso es justo lo que engancha.
Dónde jugarlo
Es el juego clásico de los viajes en coche, pero funciona igual de bien en la sobremesa, en una sala de espera, en clase o en una cita en casa. No hace falta material ni llevar puntuación: solo un móvil para sacar las cartas y gente con ganas de pensar en voz alta. Con dos personas ya vale; con diez es una fiesta. Es gratis, sin registro y se juega en línea.